¡24 horas mintiendo!

5/07/2018

Arrímate-maté-maté al gran Teatro de la Zarzuela

Era la primera vez que tomaba conciencia de lo que verdaderamente es una zarzuela y no he podido estar más convencida de que estuve ante uno de los montajes del año.

Desde que las luces se atenúan en la sala, hasta que desciende el telón, es absolutamente brillante. El estrambótico inicio de función, con coreografías con un sentido más allá del del propio baile, te inicia en un viaje lleno de críticas sociales que hacen reír a un teatro entero, voces por las que se requiere una chaqueta para disimular la emoción sobre la piel y problemas que no dejan de llegar y que se resuelven gracias a una brillante coctelera de los elementos propios de este nuestro género musical junto con el toque secreto de la dirección de este gran montaje “Innovación”.

La presencia de la dirección musical, así cómo, la dirección de escena, hacen que la obra deambule entre el mundo “broadway” español y el teatro más hilarante.  Numerosas escenas cómicas, sumamente surrealistas, en las que intérpretes como Jesús Castejón, Gurutze Beitia, Ángel Ruiz o el indiscutible portador de los aplausos finales Enrique Viana, hacen relucir su dotada experiencia frente a un reparto marcado por la temprana edad que sin duda queda MUY a la altura de sus mayores.

Cabe destacar la iniciativa de la dirección musical a la hora de crear conversaciones tan hilarantes dentro de una melodía que anima a levantar del asiento y bailar así cómo la creación del gran espacio escénico que, no les engañaré, es un espectáculo. En el momento en que se desvela la primera vista del escenario, te das cuenta de las magnitudes del espectáculo. El conjunto, cuidadamente coreografiado, hace que quien nunca ha ido a ver una comedia musical (cómo ha sido mi caso) quiera no sólo volver y comprender mejor de este gran género; si no, volver a este ¡24 horas mintiendo! para dejar que la vida cotidiana pase de largo y nuestra presencia quede anonadada entre plumas, bailes y discrepancias entre familias, hasta dar con el desenlace más aplaudido que he podido presenciar.

Estas ¡24 horas mintiendo! han sido de las más disfrutadas por mí desde hace bastante tiempo; agradecer a Jesús Castejón (Director de escena) y Carlos Aragón (Director musical) el haberme, no solo descubierto el género, si no enamorarme. Brindemos porque Casta, Casto, Totó y Charito continuarán con su espectáculo familiar durante toda la temporada, ¡esto es espectáculo, y lo demás tonterías!

 


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¡24 horas mintiendo!

¡24 horas mintiendo!

¡24 horas mintiendo! es una disparatada comedia musical de Francisco Alonso en la que nada es lo que parece. En esta ocasión, el libreto que escribieran Francisco Ramos de Castro y Joaquín Gasa para el estreno de la obra en 1947 ha sido actualizado por el último Premio Nacional de Literatura Dramática, Alfredo Sanzol. Esta versión libre de Sanzol y la dramaturgia de Jesús Castejón conforman un espectáculo chispeante donde aparecen reflejados algunos de los males de la sociedad de entonces y de ahora, centrados en el cinismo del mundo de la gastronomía, la política y el espectáculo.

SINOPSIS

Los delirios de grandeza de doña Casta (esposa de don Casto) y de sus hijas Charito y Totó, llegan al extremo de encerrarse en casa, a cal y canto, para hacer creer a los vecinos que están de vacaciones. Esta idea les llevará a mentir constantemente. Cuando llegan don Fernando y doña Laura, los padres argentinos del novio de Totó, don Casto y su esposa se harán pasar por los criados de la casa. La situación la salvan don Fileto y su mujer, padres del novio de Charito, quienes haciéndose pasar por don Casto y esposa, consiguen que los argentinos se marchen.

En su momento ¡24 horas mintiendo! fue considerada una obra con mucha agilidad y movimiento escénico, así como un excelente ejemplo de espectáculo apto para todos los públicos y repleto de plumas, lentejuelas y sombreros de frutas. Las melodías alonsinas aparecen salpicadas de notas exóticas —gracias a la maestría de Alonso— con «elocuencia, garbo y poderío melódico» en los ritmos y melodías americanas, así como en los españoles o europeos.

Fotos

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